Estructura propuestas con alcance, exclusiones, cronograma, entregables y criterios de aceptación. Añade versiones bilingües cuando el comprador lo requiera. Establece propiedad intelectual, uso de marca y cláusulas de rescisión. Ofrece anexos para seguridad, apoyo postentrega y niveles de servicio. Un contrato conciso de cinco páginas, con anexo técnico, cerró más rápido que uno extenso; la claridad vence a la complejidad innecesaria.
Para clientes UE con NIF-IVA válido, emite factura sin IVA aplicando inversión del sujeto pasivo; consigna ambos números y normativa. Para clientes fuera de la UE, revisa retenciones y certificados de residencia cuando proceda. Controla divisas y conciliación. Un chequeo rápido en VIES evitó una incidencia costosa. Mantén plantillas con datos completos, descripciones concretas y políticas de pago visibles desde la propuesta.